
El beber demasiado puede llevar a la gente a hacer cosas indebidas pero graciosas, muchas de ellas con las que al final los protagonistas se terminan riendo, al recordar lo que hicieron borrachos. Pero también de forma colateral pueden afectar a otras personas, esta vez de buena manera ya que una jugadora terminó con una tarjeta gráfica mejor de la que tenía, luego de que su amigo cometiera un error al pasarse de copas.